LA LLAMADA de su VIDAEmpezar su libro

La entrevistadora

Carmen, la entrevistadora que nunca tiene prisa

Es virtual, creada con inteligencia artificial, y lo decimos siempre: aquí, y a él o ella en el primer minuto. Para este trabajo concreto, resulta que es mejor.

Carmen es una entrevistadora virtual para escribir memorias. La creamos con inteligencia artificial y lo decimos siempre: aquí, y a él o ella en el primer minuto de la primera llamada. Llama por teléfono doce veces, a la hora que la persona elige, escucha, recuerda lo dicho hace semanas y repregunta por lo que acaba de oír.

Por qué, para este trabajo concreto, resulta que es mejor

A nosotros también nos sorprendió. Una entrevistadora virtual tiene cuatro cosas que una persona, por buena que sea, no puede sostener durante doce conversaciones.

Nunca tiene prisa

Si una historia necesita veinte minutos, tiene veinte minutos. No mira el reloj y no corta a nadie para avanzar. En llamadas reales, la más larga duró 88 minutos seguidos, y hay narradoras que han encadenado cuatro capítulos en una sola llamada porque no querían colgar.

No olvida nada

En la llamada nueve pregunta por el vecino que salió en la dos, y lo pregunta por su nombre. Cada conversación empieza donde se quedó la anterior. De ahí salen el árbol familiar y la cronología que van dentro del libro.

Le interesa de verdad

Hace la pregunta que la historia merece, no la que sirve para pasar al siguiente punto. Pide la escena, nunca el resumen: no «¿cómo fue tu infancia?», sino «¿cómo era un domingo en tu casa?».

Le llama ella

A su teléfono de siempre, a su hora. No tiene que instalar nada, ni recordar contraseñas, ni acordarse de la cita. Sin aplicaciones ni pantallas: solo necesita un teléfono que sepa descolgar.

Por qué por teléfono

Porque es el aparato de su generación. Descolgar no hay que aprenderlo a los ochenta años; puede que sea de las cosas que mejor hace. Y hay otra razón, que vimos en las llamadas: sin una cámara delante y sin los nietos en la habitación, la gente cuenta más. Hace pausas, vuelve atrás y llega a la parte que se estaba callando. Hay cosas que la gente le cuenta a Carmen y no le contaría nunca a sus hijos. Ahí viven las buenas historias, y por eso el libro que sale de estas llamadas no se parece a un cuestionario relleno.

Una llamada con Carmen, minuto a minuto

  1. Suena el teléfono a la hora acordada. Carmen le saluda por su nombre y se presenta: es una entrevistadora virtual, creada con inteligencia artificial, y está ahí para ayudarle a contar su vida. Con palabras sencillas.
  2. Pide permiso para grabar. La grabación sirve solo para escribir el libro, y lo dice. Si él o ella dice que no, la llamada termina ahí y te devolvemos el dinero.
  3. Pregunta por la escena. El capítulo del día (la casa donde nació, el primer trabajo, el día de la boda) contado con detalle: quién estaba, qué se dijo, a qué olía.
  4. Pregunta los nombres. Cada persona que aparece tiene nombre, y Carmen lo pide. Son las ramas del árbol familiar.
  5. Retoma el hilo de la llamada anterior. Cada llamada empieza donde se quedó la anterior. Si en la segunda salió un vecino, en la novena Carmen todavía sabe cómo se llamaba.
  6. Cierra y quedan para la siguiente. Resume lo hablado, pregunta si quiere añadir algo y fija el día y la hora de la próxima conversación, los que él o ella diga.

Si un día no coge, Carmen vuelve a llamar más tarde o al día siguiente. Y si oye regular, puede pedirle que hable más despacio o más alto, y Carmen lo hace: su voz es clara y pausada, y repite las veces que haga falta.

Lo que Carmen no hace nunca

Las personas detrás de Carmen

Detrás de Carmen estamos Gabriel y Eloy, dos hermanos. Esto empezó con nuestra abuela: queríamos que alguien la llamara muchas veces y sin prisa, y de ahí salió Carmen. Gabriel construyó a Carmen y todo lo que pasa detrás de cada llamada, y acompaña a cada familia desde la bienvenida hasta el libro. Eloy se ocupa del libro: de que sea un libro de verdad, con su voz y su orden, y de contar todo esto sin exagerar.

En la práctica, eso significa tres cosas: vigilamos que no se pierda ninguna llamada, revisamos que cada libro sea un libro de verdad, y estamos al otro lado del correo y del WhatsApp durante todo el proceso. Trabajamos desde Barcelona, y desde Barcelona salen las llamadas. Si escribes, te contesta uno de los dos. Más en quiénes somos.

Sus grabaciones son de vuestra familia

Las llamadas se graban y se transcriben por una sola razón: escribir el libro. Carmen lo dice al principio y pregunta si le parece bien: el permiso lo da la persona grabada. Nada se vende, se comparte ni se publica. No entrenamos sistemas de inteligencia artificial con las historias de vuestra familia. Los derechos sobre su historia son de quien la ha contado, y si un día pedís que lo borremos todo, lo borramos: grabaciones, transcripciones, todo. Aplicamos el RGPD. El detalle está en la política de privacidad.

¿Carmen es una persona de verdad?

No, y nunca fingimos lo contrario. Es una entrevistadora virtual creada con inteligencia artificial, y lo dice ella misma al principio de la primera llamada. Lo que no es, es un robot leyendo un guion: escucha, recuerda y repregunta. Y detrás hay un equipo humano que vigila cada llamada y revisa cada libro.

¿Y si mi madre no quiere hablar con una máquina?

Entonces no se hace, y no pasa nada: esto solo funciona si ella dice que sí, y puede dejarlo cuando quiera. Si lo deja tras la primera o la segunda llamada, te devolvemos el importe íntegro; el resto de casos está en la garantía. Lo que vemos casi siempre es lo contrario: quien estaba reticente en la primera llamada, en la tercera espera junto al teléfono.

Mi padre oye regular. ¿Se entenderá con Carmen?

En muchos casos, sí. Carmen habla con voz clara y pausada, repite las veces que haga falta y, si él se lo pide, habla más despacio o más alto. Si la audición es una limitación seria, cuéntanoslo en el pedido y lo valoramos contigo en la llamada de bienvenida, antes de poner nada en marcha.

¿Habla otros idiomas?

Por ahora, solo castellano. Otros idiomas llegarán más adelante.

¿Qué pasa si le pregunta algo que no quiere contar?

Que no lo cuenta, y Carmen sigue por otro sitio. Ningún capítulo se exige: si un tema no encaja o él o ella prefiere no entrar, se salta sin que resulte raro. Y lo que la familia haya pedido que no se toque, Carmen no lo toca. Se marca en el propio pedido; en cómo funciona te contamos dónde.

Empezar su libro — 247€

Unos 2 minutos · Si no hay libro, no lo pagas

Seguir leyendo