Un libro de recuerdos para tu abuela sin que ella escriba una línea: Carmen, nuestra entrevistadora, la llama doce veces a su teléfono, a la hora que ella elija, y con lo que cuente escribimos un libro de 120 a 200 páginas, en primera persona y con su voz. Cuesta 247€, una vez; si no hay libro, no se paga.
Las mismas tres historias
En tu casa también son tres. La de la boda, la del invierno que se heló el pozo, la de tu padre de pequeño con la bicicleta. Salen en cada comida y todos saben cómo acaban.
No es que no tenga más. Es que nadie le pregunta por el resto. En una mesa con doce personas y dos conversaciones cruzadas no hay hueco para «¿y cómo era el maestro?». Y los nietos no sabéis qué preguntar: no conocéis los nombres, ni el orden de las cosas. Se pregunta «¿cómo era aquello?», se contesta «pues muy distinto», y ahí se queda.
Lo demás está. Lo que hacía con su hermana cuando no las veía nadie, su primer sueldo, quién dormía en cada cuarto de la casa donde nació. Solo hace falta alguien que pregunte por ello despacio, y que no sea de la familia.
Lo que Carmen le pregunta a una abuela
Carmen es nuestra entrevistadora. Es virtual, creada con inteligencia artificial, y se lo dice a tu abuela en el primer minuto de la primera llamada; luego le pide permiso para grabar. Doce llamadas, una por capítulo: desde de dónde viene hasta los nietos y el presente, pasando por la escuela, el amor, el trabajo y la boda, los hijos, su época y las pérdidas.
Pide un sitio, un día y un nombre; nunca un resumen:
- ¿Cómo era la casa donde nació? ¿Quién dormía en cada habitación?
- ¿Cómo se llamaba el maestro? ¿Qué se hacía en la escuela cuando llovía?
- ¿Quién le puso el nombre, y por qué ese?
- ¿Cómo conoció a su marido? ¿Quién dio el primer paso?
- ¿Qué le gustaría que sus nietos supieran de usted, y nadie les ha contado?
Y no olvida nada. La vecina que salió en la segunda llamada vuelve en la novena, por su nombre. Cada conversación arranca donde se quedó la anterior.
Cómo es para ella
Le suena su teléfono de siempre, fijo o móvil, a la hora que ella haya elegido. Al otro lado, una voz clara y pausada que se presenta, le explica qué es esto y le pregunta si le parece bien. Si contesta que no, ahí termina y te devolvemos el dinero.
Cada llamada dura unos treinta o cuarenta minutos y el ritmo lo pone ella: una al día, o dos o tres por semana. Si un día no coge, Carmen lo intenta otra vez más tarde, o al día siguiente. Y sin cámara ni nietos delante cuenta más: lo que en la mesa es «bah, cosas de entonces», por teléfono es un capítulo.
Detrás hay dos personas, Gabriel y Eloy, que vigilan cada llamada y contestan el correo y el WhatsApp de principio a fin. Cómo funciona, paso a paso.
Entre primos
Esto lo regalan muchas veces varios nietos a la vez. Uno hace el pedido y paga, en dos minutos, con tarjeta; le llamamos antes de 24 horas para la bienvenida y ahí se fija cuándo será la primera llamada de Carmen. En el pedido se apuntan los temas que queréis que salgan y los que preferís que no toque.
El libro se escribe una vez y se revisa en familia: el borrador llega a quien hizo el pedido, y las notas, fechas y fotos las puede poner cualquiera, sin límite de vueltas. La abuela lee, corrige lo que quiera, y con eso se cierra la versión definitiva.
Después, un ejemplar para cada casa. Las copias impresas van aparte: tapa blanda a 34€ y tapa dura a 59€ (tela, letras doradas y sobrecubierta), con tipografía grande y envío incluido. A partir de cinco del mismo formato, 20 % de descuento; a partir de diez, 30 %. Diez tapas blandas, una por primo, son 238€. Todos los precios.
Qué recibís
Un libro en primera persona, con sus palabras y en su orden, de 120 a 200 páginas: las que den sus historias.
Y con el libro:
- El árbol familiar, que Carmen reconstruye llamada a llamada con cada nombre que sale. Los bisabuelos, los tíos, el pueblo: por primera vez en una sola hoja.
- La cronología de su vida.
- Sus frases tal cual las dijo.
- Los audios originales de cada conversación. Su voz contando, para los bisnietos que hoy todavía no hablan.
Llega en digital (PDF, EPUB y documento editable). Las fotos que aporte la familia en la revisión van en un pliego, con su pie, también en las copias impresas. Cómo es el libro por dentro.
Cuándo regalarlo
Al pagar recibes una tarjeta regalo imprimible con su nombre y unas líneas tuyas, para que ese día haya algo que abrir. Las llamadas empiezan cuando ella diga.
- Sus 80 años o sus 90: para quien ya tiene de todo.
- El Día de los Abuelos, el 26 de julio: si hay un regalo de nietos, es este.
- Navidad, con toda la familia en la mesa para leerle la tarjeta; las llamadas de enero son parte del regalo.
Más ocasiones en regalar.
Si no quiere
Solo funciona si ella dice que sí. Tú decides cuándo contárselo, pero cuando Carmen la llame por primera vez ella ya tiene que saberlo y haber dicho que sí: nunca llamamos a nadie que no sepa quiénes somos.
Si empieza y no le convence, se para con un correo, sin explicaciones. Si lo deja tras la primera o la segunda llamada, os devolvemos todo. Más adelante, decidís vosotros: os quedáis el libro con lo contado hasta ese día, o se devuelve la parte de las llamadas que no llegaron a hacerse. Es la garantía del libro terminado. Aunque lo que vemos casi siempre es lo contrario: a la tercera llamada, está esperando junto al teléfono.
Tiene 85 años. ¿No es demasiado para ella?
Lo que hace es hablar por teléfono con alguien que la escucha, media hora cada vez, cuando a ella le va bien. Si se cansa, se para y se sigue otro día; si un capítulo no le apetece, se salta. Las doce llamadas suelen hacerse en dos o tres semanas, pero hay hasta tres meses. La condición es que pueda mantener una conversación normal por teléfono y le guste hablar.
Vive en el pueblo y solo tiene un fijo. ¿Vale?
Es lo mejor que puede tener. Carmen llama a cualquier número español, fijo o móvil, desde el 930 348 994, un fijo de Barcelona. Apuntádselo junto al teléfono para que sepa quién es. Sin aplicaciones ni pantallas: descolgar y hablar.
No le gustan las máquinas. ¿Va a querer hablar con una?
Carmen le dice en el primer minuto que es una entrevistadora virtual y le pregunta si le parece bien seguir. Lo que se nota después es otra cosa: que escucha, que recuerda lo que le contaron hace semanas y que pregunta por lo que acaba de oír. A quien le cuesta arrancar, le cuesta una llamada, no doce.
Somos varios nietos. ¿Cómo lo hacemos?
Uno hace el pedido y recibe la llamada de bienvenida; los demás proponen temas antes de empezar y participan en la revisión del borrador. Luego cada uno encarga las copias que quiera, con descuento a partir de cinco del mismo formato.
¿Podemos meter las fotos de sus álbumes?
Sí. Carmen no le pide fotos por teléfono; las aporta la familia en la revisión, cada una con su pie, y van en un pliego dentro del libro, también en las copias impresas. Igual con cartas, fechas y documentos.
Unos 2 minutos · Si no hay libro, no lo pagas