El mejor regalo para los 70 años de tu padre o tu madre no suele ser un objeto: ya los tiene. Lo que le falta es que alguien le pregunte por su vida y la escuche sin prisa. Por eso la primera idea es un libro de memorias por teléfono, y las once siguientes van con sus pegas contadas.
Antes de elegir
Tres preguntas que ahorran un regalo equivocado:
- ¿Qué le falta de verdad? A los 70, casi nunca es una cosa. Suele ser tiempo con vosotros, una excusa para hacer lo que fue aplazando, o que alguien le pregunte por algo que no sean los nietos.
- ¿Cuánto tiempo tienes? Hay regalos que se compran en una tarde y regalos que se hacen en un mes. Si el cumpleaños es la semana que viene, elige uno de los primeros, o uno que se pueda anunciar el día y hacerse después.
- ¿Lo va a usar solo o con vosotros? Un curso lo hace solo; una comida la hacéis juntos. Los dos valen, pero no regalan lo mismo.
Las doce ideas
1. El libro de su vida, contado por teléfono
Es la idea que no sabías que existía. Carmen, nuestra entrevistadora (creada con inteligencia artificial, y lo dice ella misma en el primer minuto), llama a tu padre o a tu madre doce veces, a la hora que él o ella elija, y en cada llamada habla de una etapa: la casa donde nació, la escuela, el primer trabajo, cómo conoció a tu madre o a tu padre, vuestra infancia vista desde arriba. De esas conversaciones escribimos un libro en primera persona, de 120 a 200 páginas, contado con su propia voz, con el árbol familiar, la cronología y los audios originales de cada llamada.
Cuesta 247€, una sola vez. Las pegas, dichas de frente: las doce llamadas suelen hacerse en dos o tres semanas y el libro tarda normalmente de tres a cinco semanas desde la primera, así que el día del cumpleaños lo que se abre es una tarjeta regalo con su nombre y tu dedicatoria, no el libro. Y solo funciona si él o ella quiere: si lo deja tras la primera o la segunda llamada, te devolvemos el importe íntegro. Si dudas de si encaja, mira para tu padre o para tu madre; el proceso entero está en cómo funciona.
2. Volver al sitio donde nació
Un fin de semana en el pueblo, en la ciudad donde hizo la mili o en la playa a la que os llevaba de pequeños. Con vosotros. Lo que se regala no es el hotel: es que enseñe la calle, la casa, el bar. Pega: hay que organizarlo, y tiene que apetecerle volver; hay sitios a los que uno prefiere no volver.
3. Una comida con los de entonces
Localizar a tres o cuatro amigos de su juventud a los que hace años que no ve y sentarlos a la misma mesa. Es el regalo más barato de la lista y el que más trabajo lleva. Si lo haces, deja el móvil grabando la sobremesa: salen historias que en casa no se cuentan.
4. El curso que siempre dijo que haría
Fotografía, cocina, inglés, baile, carpintería. A los 70 hay tiempo y no hay exámenes. Pega: funciona si lo elige él o ella, no si lo eliges tú. Mejor regalar la matrícula abierta que la plaza en un horario concreto.
5. El concierto o la obra que no vio a los veinte
El cantante de su época, la zarzuela, el teatro de su ciudad. Con entradas para dos, y el segundo asiento puede ser el tuyo. Tiempo compartido con una fecha fija, que es lo que hace que ocurra.
6. Las fotos de casa, rescatadas
Escanear las fotos que viven en cajas de zapatos, ordenarlas por décadas y hacer un álbum impreso con pies de foto. Es un regalo hecho en familia y muy agradecido. Pega: lleva semanas, y los nombres de la mitad de las caras solo los sabe él o ella, así que hay que preguntárselos antes. (Si además hace el libro, esas fotos con su pie van en un pliego dentro.)
7. Lo de siempre, pero bueno
La cafetera que lleva treinta años en la cocina, la pluma, el reloj, unas gafas de sol de verdad. Sin sorpresa y sin riesgo: acierta porque lo usa cada día. Es el regalo para cuando no tienes tiempo y no quieres fallar.
8. Algo que crezca
Un árbol frutal para el jardín, un olivo en maceta para la terraza, un huerto en bancales. Regala una ocupación diaria y algo que ver cambiar. Pega: solo si tiene sitio y le gustan las plantas; a quien no le gustan, un olivo le da trabajo.
9. Un retrato
Un pintor o ilustrador local que haga su retrato a partir de una foto. O mejor: un retrato de los dos, de tus padres juntos, a partir de la foto de la boda. Encárgalo con un mes de margen.
10. Una fecha fija en el calendario
El vermú del primer sábado de mes, la partida de los jueves, un paseo cada quince días. Se regala con un calendario impreso y las doce fechas ya escritas. Lo difícil no es regalarlo: es cumplirlo, y por eso vale tanto.
11. Un cuaderno de preguntas para rellenar
Los hay bonitos y baratos, con buenas preguntas sobre su vida. Lo decimos con honestidad porque competimos con ellos: casi ninguno se termina, porque escribir a mano una vida entera son deberes y nadie repregunta. Sirve como complemento de una sobremesa, no como libro. Lo comparamos con detalle en cuaderno de preguntas frente a libro por teléfono.
12. Un biógrafo profesional
Si el presupuesto lo permite, un escritor que vaya a su casa, le entreviste durante horas y escriba su biografía. Es la opción de más oficio literario y la más cara con diferencia: cuesta miles de euros y tarda meses. Explicamos cuándo compensa en biógrafo profesional.
Cómo llega a tiempo
Si eliges el libro, esto es lo que pasa con las fechas. Pagas hoy, en dos minutos, y al momento tienes la tarjeta regalo para imprimir, con su nombre y tu dedicatoria: eso es lo que se abre el día del cumpleaños, aunque sea mañana. En menos de 24 horas te llamamos a ti, no a él ni a ella, para explicarte cómo contárselo y fijar día y hora de la primera conversación; nada empieza antes de esa llamada. Las llamadas de Carmen empiezan cuando tu padre o tu madre diga, y el libro llega normalmente entre tres y cinco semanas después de la primera (como máximo, tres meses).
Si quieres que el libro impreso esté en la mesa el día del cumpleaños, empieza con dos meses de margen. Si no, regala la tarjeta y deja que el libro llegue cuando tenga que llegar: así el regalo dura más. Cómo se regala paso a paso, y el resto de ocasiones, en regalar el libro de su vida.
¿Y si mi padre dice que a los 70 es pronto para contar su vida?
Es una reacción habitual, y la respuesta es que no cuenta «su vida» como si fuera un balance: cuenta la casa donde nació, la mili, el primer sueldo, una historia por llamada. A los 70 se acuerda de todo y tiene tiempo para contarlo. Y si dice que no, no se hace: está en la garantía.
¿Podemos regalarlo entre varios hermanos?
Sí. Uno hace el pedido y los demás participan: proponer temas, leer el borrador, aportar fotos y fechas. El libro se paga una vez; las copias impresas van aparte (34€ la tapa blanda, 59€ la tapa dura), con los números en precios.
¿Es para mi padre o para mi madre? ¿Puedo regalarlo a los dos?
Cada pack es para una persona: sus doce llamadas y su libro. Si quieres que cuenten los dos, son dos packs y dos libros que se leen uno al lado del otro. En el pedido eliges «mi madre» o «mi padre».
¿Cómo sé si le va a gustar?
No lo sabes hasta la primera llamada, y por eso la garantía cubre justo eso: si lo deja tras la primera o la segunda, devolución íntegra. Lo que vemos casi siempre es lo contrario: quien empieza con reparo, a la tercera llamada ya espera al lado del teléfono.
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