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Ideas de regalo

Regalo para las bodas de oro de tus padres: 12 ideas (y una que se cuenta a dos voces)

Cincuenta años juntos no caben en un objeto. Aquí tienes doce ideas para regalar entre hermanos, con una que convierte su historia en dos libros.

Para regalar a tus padres en sus bodas de oro, lo que mejor funciona entre hermanos es algo que hable de los cincuenta años y no del aniversario: un viaje al sitio de la luna de miel, el álbum de la boda rescatado, o el libro de su vida a dos voces.

Antes de elegir

Tres preguntas que conviene hacerse entre hermanos antes de decidir.

¿Qué les falta de verdad? A los cincuenta años de casados no les falta nada que quepa en una caja. Lo que suele faltar es tiempo con los hijos y los nietos, y que alguien les pregunte por su historia entera, no por las cuatro anécdotas de siempre.

¿Cuánto tiempo tenéis? Hay regalos que se compran la víspera y regalos que se empiezan dos meses antes. Un viaje, un vídeo con toda la familia o un libro de su vida necesitan calendario. Más abajo tienes las fechas.

¿Es para los dos, o para cada uno? Una boda son dos personas. Algunos regalos son para la pareja (la comida, el viaje); otros valen más si cada uno tiene el suyo. La idea 1 es de las segundas.

Doce ideas para las bodas de oro de tus padres

1. El libro de su vida, a dos voces

Es la idea por la que existe esta página. Carmen, nuestra entrevistadora, llama por teléfono a tu madre doce veces, a la hora que ella elija, y otras doce a tu padre, a la suya. De esas conversaciones escribimos dos libros de 120 a 200 páginas, cada uno en primera persona y con su propia voz. Sin aplicaciones ni pantallas: solo necesitan un teléfono que sepa descolgar.

Por qué funciona en unas bodas de oro: son dos versiones de la misma vida. Cómo se conocieron según él y según ella. Quién dio el primer paso. Qué canción sonaba el día de la boda, y si los dos se acuerdan de la misma. Dos libros que se leen uno al lado del otro, y que se contradicen en los sitios buenos.

Lo que conviene saber: cada pack es para una persona, así que son dos pedidos de 247€, pago único. Pueden hacer las llamadas a la vez, cada uno a su hora, o en semanas distintas. El día de la celebración se abre la tarjeta regalo (la imprimes con su nombre y vuestra dedicatoria); los libros llegan entre tres y cinco semanas después de la primera llamada. Y si alguno de los dos no quiere seguir, no lo pagáis: es la garantía del libro terminado. Cómo se organiza con dos protagonistas lo explicamos en la página para los dos, y el detalle del precio y de las copias impresas, en precios.

2. Renovar los votos, en pequeño

No hace falta una ceremonia grande: una bendición sencilla, o unas palabras leídas por un nieto, en el sitio donde se casaron o en casa. No cuesta nada y se recuerda. La pega: a algunos padres les da vergüenza; pregúntaselo a uno de los dos antes.

3. La comida en el sitio del banquete

Si el restaurante o el salón de la boda sigue existiendo, reservad allí. Si no, en el pueblo donde se casaron. Y si os apetece un paso más, repetid el menú de entonces: muchas familias guardan el impreso de la boda en una caja.

4. El álbum de la boda, rescatado

Casi todas las familias tienen un álbum de boda con alguna foto despegada y alguna rota. Escanearlas, restaurar las que lo necesiten y volver a imprimirlas en un álbum nuevo es un regalo de horas, no de dinero. Añadid una foto de los nietos al final, para cerrar el círculo.

5. El vídeo con toda la familia

Cada hijo, nieto, cuñado y amigo graba un mensaje de un minuto con el móvil: qué han aprendido de ellos, un recuerdo, una felicitación. Se monta en un solo vídeo y se pone en la comida. Participa todo el mundo, hasta el que vive lejos. La pega: hay que perseguir a la gente para que grabe; nombrad a un responsable.

6. El viaje de la luna de miel

El sitio al que fueron de luna de miel, o el que no pudieron permitirse entonces. Un fin de semana basta. Si ya no viajan lejos, un hotel con encanto a una hora de casa hace el mismo efecto, y se paga bien entre varios hermanos.

7. La canción de su boda, tocada en directo

Si hay un nieto o un amigo que toque un instrumento, que aprenda la canción de su boda y la toque en la comida. Si no, un disco con esa canción y la fecha escrita en la funda. Cuesta poco y, al escucharla, se miran.

8. El árbol de los cincuenta años, enmarcado

Un árbol genealógico dibujado o impreso, con ellos dos en el tronco y todas las ramas que han salido en cincuenta años: hijos, nueras, yernos, nietos. Se hace con una cartulina grande y una tarde de preguntas, o con un diseñador si va a ir al salón. (Con la idea 1, el árbol sale reconstruido en cada libro.)

9. Una joya con la fecha grabada

El clásico, y por algo. Unas alianzas nuevas si las suyas ya no se pueden poner, o un reloj con la fecha de la boda grabada por dentro. Dura, pero es un regalo para uno: que cada uno tenga el suyo.

10. Cartas de cada hijo

Una carta por hijo, escrita a mano, leída en la comida o guardada en una caja. Si sois varios, podéis repartiros las décadas: uno escribe sobre los años 70, otro sobre los 80. No cuesta nada y es de lo que más se guarda.

11. La foto de familia en el mismo sitio

Buscad la foto de la boda que más os guste y repetidla cincuenta años después: mismo sitio si es posible, misma pose, con todos los que han llegado desde entonces. Enmarcadas las dos juntas.

12. Un domingo al mes, durante un año

El regalo que no es un objeto: el compromiso, por escrito y con las fechas, de comer con ellos un domingo al mes durante un año, turnándoos los hermanos. Es el que más cuesta cumplir y el que más agradecen.

Cómo llega a tiempo

Si elegís el libro, el calendario es este. El pedido se hace en dos minutos; al pagar tenéis la tarjeta regalo para imprimir. En menos de 24 horas te llamamos a ti para explicarte cómo va y fijar la primera conversación de cada uno. Nada empieza antes de esa llamada, y nunca llamamos a alguien que no sabe quiénes somos: los dos tienen que saberlo y querer.

Las doce conversaciones de cada uno suelen hacerse en dos o tres semanas, normalmente una al día en la franja que elijan. Los libros en digital llegan entre tres y cinco semanas después de la primera llamada (como máximo, tres meses); las copias impresas, dos o tres semanas más. Si queréis los libros encima de la mesa el día de la celebración, empezad unos dos meses antes. Y si el aniversario es la semana que viene, la tarjeta se abre ese día y las llamadas empiezan cuando ellos digan. Todo el proceso, paso a paso, está en cómo funciona; el resto de ocasiones, en regalar.

¿Hay algún precio especial por regalarlo a los dos?

No. Cada pack es para una persona: sus doce llamadas, su libro, sus audios. Regalarlo a los dos son dos pedidos de 247€. Lo que sí baja de precio son las copias impresas, si queréis un ejemplar en casa de cada hermano: a partir de cinco del mismo formato cuestan un 20 % menos, y a partir de diez, un 30 %.

¿Pueden hacer las llamadas juntos, los dos al teléfono?

Mejor por separado, y es a propósito. Sin el otro delante, cada uno cuenta su versión sin corregirse. Las dos versiones se leen después, una al lado de la otra, y ahí está la gracia.

Mi padre dice que él no tiene nada que contar. ¿Lo hacemos solo con mi madre?

Se puede: un solo pack, un solo libro. Pero antes de decidirlo, deja que Carmen le llame una vez: quien empieza de mala gana, a la tercera llamada suele estar esperando junto al teléfono. Y si de verdad no quiere, lo deja tras la primera o la segunda llamada y ese pack se devuelve entero.

¿Cuándo les damos la tarjeta si todavía no han empezado las llamadas?

El día de la celebración, con la fecha de la primera llamada ya puesta si la sabéis: «el martes a las seis te va a llamar Carmen». Tú decides cuándo contárselo; la única condición es que lo sepan antes de que Carmen les llame por primera vez.

Empezar su libro — 247€

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